lunes, 30 de julio de 2012

Argentina 2015

Señoras y señores. Hay que empezar a pensar un poquito más en el futuro de la Argentina.
En 2015 tenemos que volver a votar para elegir a nuestro representante en el poder y quiero pasar a detallarles cuáles van a ser nuestras opciones cuando nos presentemos en un aula "X" de la escuela Nº "X" más cercana a su domicilio, mejor conocida como  "Sala oscura".
He aquí nuestras opciones:
Máximo Kirchner. Hijo de la actual presidenta de la Nación, un tipo muy capaz. Tiene la habilidad de movilizar a 3 Tango presidenciales con tan solo 3 palabras: "me duele mami".


Jorge Lanata, alias "el nuevo héroe de la oposición". Nunca fue muy amigo de los gobiernos de turno, pero ahora tiene un nuevo programa en la TV que compite con el 3.1 de rating de 6 en el 7 a las Ocho.

Hugo Moyano. Quizás el más revolucionario de todos, tiene en su poder a la flota de camiones más grande del país y cual Cesar Romano, la imagen de la izquierda se puede invertir y rompernos las pelotas a todos.

Daniel Scioli. No es mi labor aquí emitir juicios de valor, pero creo que es el más honesto de los 4. Siempre trata de encontrar el bien común. Es una pena que haya expresado su voluntad de ser presidente de la Nación porque ahora la actual mandataria se lo puso entre ceja y ceja, ya que en un país democrático es una herejía tener la opción de poder elegir entre 2 o más candidatos. Eso sólo pasa en las monarquías. Ah, no, para...

Creo que con esto tenemos para rato. Yo que ustedes iría haciendo un seguimiento de la vida de estos cuatro señores, ya que alguno de ellos puede ser quien tenga el poder de decidir el futuro del país.

Pero si no quedaron conforme con estas excelentes ofertas, siempre van a estar los inagotables de siempre:
C***** M***M, Alias "el innombrable". Es jodidisimo; la figurita difícil del álbum. Tiene el don de la vida eterna y habilidades mentales Freudianas, puesto que si alguna vez se te llega a escapar su nombre en público te vas a ver obligado a retroceder hasta la etapa fálica de tu vida y agarrarte el huevo/teta izquierda.

Lilita Carrió. Es una especie rara de ser humano. De naturaleza negativa. Suele estar en contra de todas las decisiones y/u opiniones que vengan del gobierno. Ya sea que beneficie al pueblo argentino o reciba 1.000 millones de dolares, ella siempre va a estar en contra...
Pino Solanas. Tiene la apariencia de ser un viejito amable y querible. Quizás lo sea, quizás no. Yo lo hubiese votado en las últimas elecciones presidenciales, pero bueno, que le vamos a hacer, no? Tenía buenas propuestas, como devolverle al país los trenes que fueron arraigados por Darth Sidious, pero la imágen de la izquierda le quitó toda seriedad a su campaña.



Y si todavía no se deciden por ninguno de todos estos excelentes candidatos, pues... bueno, siempre están esos 4 de copas que suman ese 0,0001% de los votos necesarios para que las elecciones cierren en un 100% de sufragios, menos votos en blanco, impugnados, ausentes y los del grupo del "pancho y la coca".

Se abren las urnas! Envía Voto + "nombre" al 2020 y espera sentado!
Saludos.

domingo, 22 de julio de 2012

Something that I felt today, something that I heard 
Swingin' from the chandeliers, hanging on your word 
I remember watchin' you once upon a time 
Dancing from across the room in another life 

A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 
A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 

Lookin' back to find my way, never seemed so hard 
Yesterday's been laid to rest, changing of the guard 
I would never change a thing even if I could 
All the songs we used to sing, everything was good 

A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 
A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 

One more year that you're not here 
It's gone and passed you by 
What happened to you, what happened to you 
One more tear that you won't hear 
That's gone and passed you by 
What happened to you, what happened to you 

A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 
A little bit of resolve is what I need now 
Pin me down, show me how 

A little bit of resolve 
One more year that you're not here 
It's gone and passed you by (A little bit of resolve) 
A little bit of resolve 
One more year that you're not here 
It's gone and passed you by (A little bit of resolve)

"Resolve" - Foo Fighters

sábado, 16 de junio de 2012

Trabajo de hormiga...

Ayer en un SUPERMERCADO, CARREFOUR para ser exactos, mi padre accedió al redondeo de su cuenta en favor de una donación para Cáritas, según dijo la cajera, una práctica muy común en estos días en caso todos los centros comerciales del país y que se hace con montos generalmente insignificantes.

El ticket de compra aparecía un 'redondeo 5 centavos'.

Esto despertó mi 'instinto legal': en la pantalla de la cajera aparecía el siguiente concepto: 'Donación Cáritas A..C'. Al ver lo anterior escrito, le pregunté a la cajera que si ellos (es decir CARREFOUR) manejaban este monto como una donación, a lo cual me respondió que sí. Pues bien, debemos saber que todas y cada una de la donaciones son deducibles de impuestos para el contribuyente, siempre y cuando se expida el pertinente comprobante fiscal.

Basado en lo anterior, le pedí a la cajera que me diera mi comprobante de donación: claramente la respuesta fue una negativa ya que, argumentó, ellos sólo lo manejan como redondeo.Pedí entonces hablar con el gerente ya que evidentemente, bajo mi razonamiento, había una clara evasión fiscal escondida tras un redondeo.

Llego el gerente y le dije que si podía expedirme un recibo de donación a cargo de Cáritas a.. c. por todas mis compras realizadas en dicha tienda ya que, ese era el concepto y quería deducirlas de MIS impuestos (evidentemente le dije que traía conmigo mis tickets de compra, falso pero buenoooo, esa era la onda) el gerente me negó mi comprobante (que ojo! es mi derecho) y trató de explicarme que bueno, ellos solamente son captadores del efectivo, es decir juntan la suma de capital del redondeo y lo entregan a Cáritas A. C.Terminé pidiéndole que me regresara mis 5 centavitos porque no iba a participar en una defraudación fiscal y accedió. Porqué fraude??? Explico, es simple.

Ellos recaudan una cantidad específica de dinero a lo largo del mes, calculemos que de cada compra recaudan 5 centavos, es claro que en un mes recaudan una muy alta cantidad de pesos. Esa cantidad es recolectada, en este caso por S. A. de C. V., y entregada a Cáritas A. C.Ahora bien, ojo, que ese dinero, que es de un montón de ciudadanos y fruto de la cooperación de los mismos, no es entregado en nombre de todos y cada uno de los contribuyentes REALES, sino en nombre de "CARREFOUR" , por lo que el recibo de donación es a nombre de "CARREFOUR". ¿Más claro? Lo que vos donaste se lo adjudica otra persona (en este caso "CARREFOUR"), y ella lo deduce de SUS impuestos, es decir que hace uso de TU dinero para ahorrarse SUS impuestos y en tal sentido, no sólo te defrauda a ti, sino que también defrauda al fisco, pues paga con TU dinero impuestos que él debería de pagar con SU dinero.

Así que la próxima vez que te pidan el redondeo,pensalo mejor, no te digo que no lo dones, pero si lo queres donar,lo mejor es hacerlo directamente ante las instituciones y no ante una empresa 'intermediaria' .

Si calculamos que en un día, por una caja pasan 30 clientes por hora, y si a eso lo multiplicamos por 25 cajas, durante las 15 horas en que está abierto 'CARREFOUR', con un supuesto de 5 centavos de redondeo por cada compra, nos da un total de $ 562... por tienda.

Existen 220 tiendas en la República, lo que da como resultado que se recaudaron$123.750 pesos al dia.. ¡¡Es un robo hormiga!!Multiplicando esa cifra por 365 días del año, nos da como total la nada despreciable suma de$51.687.500,00, que es la forma en que se deduce y nada más fijate la gran cantidad de $$ que no pagan... de impuestos.

Que forma de robar, ¡no tienen vergüenza! y nosotros meta pague y pague impuestos, mientras que ellos evaden al fisco, franca y descaradamente.

Y ¿adónde va tanto dinero?, ¿acaso pecan de honestidad y entregan todo el dinero? ¿ya te lo estás preguntando? Y por si fuera poco todavía,TE LO METEN EN LA CABEZA POR LA TELE. En lo que a mí respecta, ya no pienso colaborar con ese fraude. Y para finalizar hay que decir que a esto lo hacen también CARREFOUR, WALL MART, COTO, DISCO, VEA, ETC.

Y vos... ¿QUÉ PENSÁS AHORA DEL REDONDEO? ¿SEGUIRÁS DICIENDO TODAVÍA QUE SÍ?

ASÍ GANAN FORTUNAS Y NOS EMPOBRECEN, COMO INDIVIDUOS Y COMO CIUDADANOS, HACIÉNDONOS SENTIRNOS "MALAS PERSONAS" O INSENSIBLES CON CAUSAS JUSTAS COMO LAS DONACIONES DESPUÉS DE UNO HACER SUS COMPRAS, Y DELANTE DE PERSONAS QUE ESPERAN EN LA LINEA DE CAJA COMO TU DICES SI O NO AL REDONDEO QUE NO ES OTRA COSA QUE A SU NEGOCIO.

Atte. Un ciudadano.

martes, 22 de mayo de 2012

Feliz año nuevo

Por Arturo Pérez Reverte


Era guapísima, pensó. La mujer más guapa del mundo. Un vestido negro, escotado por detrás, el pelo recogido en la nuca. Unos ojos grandes e inteligentes que lo miraron de esa manera singular con que miran algunas mujeres, como si se pasearan por dentro de ti, escudriñándote cada rincón, y esa certeza te erizara la piel. No sabía cómo se llamaba, ni quién era. Ni siquiera si estaba con otro. Pero comprendió que era ella. Así que venció el nudo que se le había hecho en la garganta y dijo aquí te la juegas, chaval, te juegas el resto de tu vida, y a lo mejor haces el ridículo más espantoso; pero sería peor no intentarlo. Así que se fue derecho hacia ella, recorriendo esos cinco últimos metros que ningún hombre inteligente franquea si no son los ojos de la mujer los que invitan a recorrerlos. Hola, me llamo tal, dijo. Y no me perdonaría nunca dejarte salir de mi vida sin intentarlo. Ella lo miró despacio, evaluando su sonrisa algo tímida, la manera sencilla que tenía de estar de pie ante ella, encogiendo un poco los hombros como diciéndole ya sé que lo hemos visto muchas veces en el cine y por ahí, pero no puedo evitarlo. Te pareces a esas cosas que uno sueña cuando es niño.

Lo consiguió. La felicidad le estallaba dentro y el mundo y la vida eran una aventura maravillosa. Bailaron, rieron. Compartieron sus mundos e hicieron que éstos empezaran a fundirse el uno con el otro. Música, cine, viajes, libros. Tiene cosas que yo necesito, pensó. Cosas que a mí me faltan. A veces se quedaban callados, mirándose un rato largo, y ella sonreía un poco, casi enigmática. Quizá se sienta como yo me siento, pensó él. Tocó su piel, rozándola con precaución al principio. Acercaron los rostros para conversar entre la música, acarició su cabello, respiró su aroma, asimiló cada registro de su voz
. Algo hice para merecerla, pensó de pronto. Los años de colegio, la facultad, el trabajo, la lucha por la vida. Sentía que era un premio especial; que una mujer así no caía del cielo a cambio de nada. Eso lo hizo sentirse más seguro, más cuajado y adulto. Y en sólo unas horas, maduró. Se hizo lúcido y se dispuso a merecerla.

Llegaron las campanadas. Ding, dong. Todos bailaban y reían, brindaban, chocaban las copas salpicándose de champaña. Feliz 2001. Feliz año nuevo. Él nunca había sido muy sociable; tenía sus ideas sobre las fiestas de año nuevo en general y sobre la Humanidad en particular, y no eran ingenuas en absoluto. Sin embargo, aquella vez amó a sus semejantes. Los habría abrazado a todos. Con la última campanada ella se quedó mirándolo en silencio, la copa en la mano, la boca entreabierta, y él se inclinó sobre sus labios. Sabían a champaña y a carne tibia, y a futuro. Alrededor los amigos aplaudían y bromeaban sobre el flechazo. Ellos seguían mirándose a los ojos y se besaron de nuevo, ajenos a todo. Y más tarde, rozando el alba, la acompañó a su casa. Se besaron de nuevo en el portal, mucho rato, y él regresó a casa caminando en la luz gris del amanecer, las manos en los bolsillos, sintiendo deseos de dar pasos de baile, como en las películas. Estaba enamorado.

Pasaron los meses y se amaron con locura. Ella estaba en el último año de carrera; él, a punto de conseguir el trabajo soñado durante muchos años. Viajaron juntos y hubo un verano maravilloso, el mar, los paseos por la playa, las noches cálidas. Cuando estaban juntos apenas necesitaban otra cosa. Ella se le aferraba, jadeante, sus ojos muy abiertos cerquísima de los suyos, abrazándolo como si pretendiera hundírselo para siempre en las entrañas. Te amaré toda mi vida, dijo él. Me parece que deseo un hijo, dijo ella. Que se parezca a ti. Que se nos parezca. El mundo era una trampa hostil, pero podía ser habitable, después de todo. Era posible, descubrieron sorprendidos, construir un lugar donde abrigarse del frío que hacía allá afuera: un refugio de piel cálida, de besos y de palabras. A veces se imaginaban de viejos, con nietos, libros, un pequeño velero con el que navegar juntos por un mar de atardeceres rojos y de memoria serena.

Aquel año consiguió el trabajo por el que había luchado toda su vida. Un puesto de responsabilidad en una multinacional importante. El primer día que fue al despacho, al llegar a su mesa situada junto a la ventana con una vista maravillosa de la ciudad, pensó que había llegado a algún sitio importante, y que el triunfo también era de ella. Tenía que compartir ese momento, así que descolgó el teléfono y marcó el número de la casa donde ahora vivían juntos. Estoy aquí, lo he conseguido. Estoy en la cima del mundo, dijo. Y te quiero. Mientras hablaba sus ojos se posaron, distraídos, en el calendario que estaba sobre la mesa: martes 11 de septiembre. Luego se volvió a mirar por la ventana. El día era hermoso, los cristales de la otra torre gemela reflejaban el sol de la mañana, y un avión enorme se acercaba volando muy bajo.

sábado, 19 de mayo de 2012

Teorema del champú

No, no tenes que hacer gimnasia, ni tener los abdominales marcados, ni correr siete o diez kilómetros tres veces por semana. No vale la pena, el esfuerzo, no conduce a nada. Te lo digo porque yo fui nadador, en la adolescencia, nadaba como un loco, hacía los cien metros debajo del minuto, bajaba en el verano a la playa con esas mallitas chiquititas, pegadas al cuerpo, y me metía a nadar una hora al mar.
Tampoco es necesario tener un auto caro, para qué carajo te vas a comprar un auto caro. En la ciudad apenas te podes mover. Si querés tener auto para ir a Pinamar o para salir a pasear un domingo está muy bien, claro que está muy bien. Pero el auto, en este tema, no te va a ayudar en nada.
No hace falta que seas culto, no te esfuerces. Yo fui como tres años a estudiar teatro, y leía a Chéjov, leí a Dostoievski también. En una época andaba siempre con un libro de Foucault en la mano, un libro que debo haber tratado de leer como treinta y tres veces, y jamás entendí un pomo. Tampoco hace falta que escuches música clásica, podes seguir leyendo el suplemento deportivo de cualquier periódico, lo mismo da. 
Para resumir, si querés tener minas, no tiene nada que ver con eso. No hace falta que hagas taekwondo para defenderlas, ni que seas cantante de una banda de rock, ni que uses trajes Hugo Boss o que tengas casa en Punta del Este. No tiene la más mínima importancia.
Lo que tenes que hacer es lavarte el pelo con algún champú para bebés, eso sí. Porque vos te lavás el pelo con champú para bebés, ponele, una vez por semana. Y algo de ese olorcito tan particular, una fragancia en extremo sutil se te impregna, te va quedando. Y cuando una mina, por cualquier motivo, se te acerca, en un laburo o en la calle o en un bar, en cualquier lado, siente, percibe, algo que no puede definir, ese olor a bebé limpio que viene de cualquier parte y las impacta.
Ante ese olor la mujer, por imperativo categórico, porque está en el código genético, porque ahí están los dos mil años de civilización más allá de la rueda y el fuego, bueno, la mujer, ante ese olor, se prepara para parir, se le relajan un poco los músculos de la vagina. Ingresa en un estado de existencial predisposición y ahí sí, no importa lo imbécil que seas, ahí le entras aunque digas dos pavadas.

martes, 1 de mayo de 2012

Recuerdo estar parado ahí...
El escenario era cambiante, como en todo sueño, pero hubo una locación principal. Imagínense una gran mansión. Tenemos un sector; externo; parecía la entrada de ésta mansión. Mucho césped. Tenemos otro sector; también externo. Parece el jardín, pero éste es una playa. Más adelante les hablaré de la playa, pues es el escenario del desenlace.
Dentro de ésta gran mansión estaban todas las personas que pasaron por mi vida estos últimos 2 años. Había una gran fiesta. De esas que normalmente se detallan en películas Yankees, con mucho alcohol por todos lados, gente bailando y disfrutando.
Recuerdo estar parado en medio de esa gran mansión, pero contrastando totalmente con la fiesta; como si todo estuviera en color y yo en blanco y negro (aunque no estaba en blanco y negro, tan solo quería que entiendan el contraste del que hablo). Allí también, sentada, estaba la madre de una de todas estas personas. También contrastaba con esta fiesta, aunque se encontraba con un trago en la mano. Voy a su encuentro y no se cuáles fueron las palabras que cruce con ella, pero lo siguiente que recuerdo es estar parado en el jardín; esa playa que les mencioné al principio.
Ahí parado y mirando el mar, y sintiendo esa cálida sensación que es llegar por 1ra. Vez a la playa después de haber pasado tanto tiempo alguien toca mi hombro. Doy media vuelta y me encuentro con ella, la hija de está mujer con la que había hablado hacía unos minutos atrás. Y la veo ahí, tan hermosa como siempre, como si no hubiese pasado ni un segundo desde la última vez que la vi; y el remolino en mi interior era el mismo al de aquella vez...
Se acerca muy lentamente y con un beso me invita a irnos a lo desconocido. Yo sabía que estaba mal, pero no pude hacer nada para evitarlo. Acepté el beso sin titubear y mi cuerpo se elevó sin que mi mente pudiera hacer nada para evitarlo.
Al final de la playa había una puerta. Solo una puerta, ahí, suspendida sola en medio de la arena. En su interior se escondía un pequeño oasis, pero con columnas y vegetación que podríamos encontrar fácilmente en la Roma antigua. Ese fue nuestro escondite. Nos besamos hasta olvidar todo a nuestro alrededor. Nos besamos hasta que nuestra propia conciencia nos encontró...
Ahí estaba parado él y unos pasos más atrás ella. Su expresión, la de él, es muy difícil de explicar. Es una mezcla de sorpresa, decepción y desconcierto. Esa confusión que sufre aquel que ama con fervor y ha sido engañado delante de sus propios ojos. Por el contrario, ella, entendía completamente la situación. Él, a pesar de tal decepción, también la entendía...
He aquí la escena final. Recuerdo alejarme de ella pero determe un segundo y mirarla ahí parada, tan hermosa como siempre; como aquella vez, como hacía algunos minutos, como siempre. Recuerdo muy bien detenerme a su lado, mirarlo a los ojos y decirle: "Ella no tiene la culpa. Es una gran mina. Te la mereces. Cuidala"... 
Recuerdo seguir mi camino hacia ella, quien supo entender completamente la situación. Quién supo entender que una puerta del pasado se había cerrado...