lunes, 20 de diciembre de 2010

En busca del hallazgo casual.

La verdad que con esto de la era digital hemos ganado tanto. Tenemos más opciones de entretenimiento, y encontrar lo que buscamos ciertamente es mas rápido. Y lo mejor: mucho de todo eso es gratis. Pero también hemos perdido algo: el afortunado descubrimiento de lo que no sabíamos que queríamos encontrar. En otras palabras, la era digital esta extinguiendo en hallazgo accidental.
Cuando entramos en la casa de otras personas, recorremos sus bibliotecas, miramos sus pilas de CD y espiamos sus colecciones de videos.
Eso nos da una idea de los gustos extraños del propietario y, en la mayoría de los casos, encontramos un cantante, un músico o un documental que no conocíamos.
Pero los CD desaparecieron dentro del iPod. Y ya es raro que veamos estantes con videos. Ahora tenemos a newalbumreleases para descargar CD, o bien Taringa. Y, algún día cercano, es probable que las colecciones de libros terminen dentro de Kindle. Con un lector e-book, la persona que viaja en el asiento de enfrente en el subte nunca se enterará de lo que estamos leyendo. Tenemos Facebook y Twitter, vomitando un torrente de sugerencias de cosas para leer, escuchar, ver y hacer. Ahora dependemos de ellos como orientadores para llegar al sitio web satírico o al puesto ambulante que sirve café con leche. Es útil.
Pero eso no tiene nada que ver con el hallazgo fortuito. Es más bien pensamiento grupal. Todo lo que necesitamos saber viene filtrado y examinado. Estamos descubriendo lo mismo que todos los demás, y en general nos llega de gente que hemos elegido porque comparte nuestros gustos. Nada de eso nos ofrecerá ese momento mágico de descubrimiento providencial que nos imaginamos que se habrá producido cuando Elvis Presley oyó por primera vez un blues, o cuando Michael Jackson siguió las polainas blancas de Fred Astaire en la pista de baile.
Y hay demasiada información. Cada día, miles de personas pueden llegar a enviarnos sugerencias – algunas útiles, otras no. Tenemos que leerlas, clasificarlas y sobre esa base actuar.
En fin, este es a mi parecer una opinión sobre la era digital. Es muy útil, pero también nos quita esa sensación de descubrir algo que no queríamos encontrar.
Saludos.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Noche de trasnoche.

Esto es para que Uds. Vean como se divierte un extraño ser como yo un sábado por la noche:
Son las 00:01hs. Y debería estar reservando el remis para ir a Ryu donde me tendría que encontrar con una amiga. Dije “reservando el remis” porque si, mis viejos se fueron de joda y se llevaron el auto con ellos, ergo: estoy solo en mi casa.
También dije “debería estar reservando el remis” porque es verdad, debería hacerlo, pero no. Decidí cambiar mi noche de salida por algo mucho mejor, y miren de que manera aprovecha un pibe soltero su casa totalmente sola: Escuchando música y, relatándolo en su blog, obviamente.
Si, decidí quedarme en mi casa y ponerme a hacer lo que más me gusta hacer: escuchar música. Ahora estoy escuchando Ciro y los Persas, ya está terminando y tengo ganas de escuchar Blind Melon, que está en el mismo DVD que completé con 4GB de "Mi música 1/2", así que Blind Melon será. Cada tanto me engancho a puntear en mi guitarra invisible cuando me gusta el riff, o bien a tocar mi batería invisible con mis palillos que si son reales (Convengamos que si no tengo un par de palillos me tengo que retirar de esto). Toco la invisible porque digamos que es media tarde para andar haciendo ruido, jajá.
Probablemente dentro de poco comience a sonar mi celular con los mensajes de Joanna preguntándome algo así como: “¿por dónde andas?”. Debo decir que ella inspiro esta noche en mí, porque de no haberme dicho que la espere en la puerta de Ryu a la 1:30hs probablemente haya ido, pero es muy tarde y como ya dije anteriormente, tengo que llamar un Remis y cuanto más tarde es, más paja me da. Es la regla.
En definitiva, a lo que voy con todo esto es que quería que vean como se divierte un pibe anormal y extraño como yo. Yo no necesito de salir a un boliche todos los fines de semana, no digo que no me guste, de hecho, de vez en cuando y cuando pinta la ocasión salgo. Soy del que prefiere los barcitos, con Zeppelin sonando de fondo, pero cada tanto surge el boliche y no la paso mal. Pero yo me divierto más con estas cosas; la paso genial. Que quieren que les diga, soy hijo único. Siempre encontré la manera de divertirme solo y con cosas totalmente absurdas. No es que amo estar solo, no chicos no soy autista, también disfruto estando con mis amigos, pero estos momentos conmigo mismo son verdaderamente geniales.
Ya son las 00:17hs. Si gente, voy lento, pero también pienso un poco, no soy una súper maquina relatadora de cuentos, de hecho no lo soy. Todavía tengo puestos los pantalones que iba a llevar al boliche y también las zapas. La remera está colgada por algún lugar de la casa.
Que buen tema: “No rain”. “I just want someone to say to me: ‘I’ll always be there when you wake’ “.  Ahora voy a sacar mi discografía de Aerosmith que tengo guardada por ahí y voy a arrancar con Steven ahí, bien arriba…
Gente, los dejo. Quiero seguir tocando mi batería invisible. Probablemente me ponga a escribir una carta que tengo pendiente, no lo sé ;). Espero os haya agradado mi humilde presentación de trasnoche.
00:31hs. Saludos desde acá: Luchito.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Aún queda una vuelta de tuerca... Siempre queda una vuelta de tuerca.

"Siento que el viento me sopla de nuevo al oido la frase ideal... Caigo parado mas de la cuenta y si tropiezo ya no es fatal, porque yo se que queda una vuelta de tuerca más..."

Al parecer las cosas van mejorando. Esperé, fui paciente. Yo se que soy un pibe fuerte. A esta pared no la van a derribar nunca. Mis sueños son más fuertes, mis ideales son más fuertes, Yo soy más fuerte. Pero todavia "queda una vuelta de tuerca más...", yo sé que no todo esta dicho... Nunca esta todo dicho.
21:53hs. Me voy a dormir...

..."No duerman para descansar, duerman para soñar, porque los sueños están para cumplirse"
Saludos.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ya ves, eso te digo
ya ves, a ver cuando te olvidás.
Ya ves, cariño mío
ya ves, así la cosa va mal.
Olvidaste la pluma negra y roja
esa que tiene un anzuelo sin usar.
Olvidaste la serpiente silenciosa,
esa que quiso morderme y la tuve que encerrar.
Olvidaste tu camisa desgarrada
y ese traje tan extraño en mi placard.
Olvidaste nena en casa casi todo,
olvidaste casi todo pero nena quiero más.
Ya ves, eso te digo
ya ves, cuando te olvidás.
Ya ves, cariño mío
ya ves, así la cosa va mal.
Olvidaste los zapatos del trabajo
esos blancos con taco que dan vuelta la mirada.
Olvidaste en cada noche un recuerdo,
un dejarte ver dormida, una lágrima en mi almohada.
Olvidaste una foto con tus ojos,
ciega burbuja se hizo hollín en la terraza.
Diste vueltas y bailaste en remolinos,
te miré mientras te ibas de mi casa.
Te hace bien, corazón loco
el pensar que olvidó todo eso por quedarse un poco.
Te hace bien, casi nada,
el pensar que olvidó todo eso pa’ que no la olvidaras.
Ya ves.

Ella tiene todo. X3
Y los pantalones.
Ella tiene todo.
No escucha razones.
Ella tiene todo.
Rompe corazones
Ella tiene todo.
Yo me estoy cansando
y digo...pará un poco.
Ya ves, eso te digo
ya ves, cuando te olvidás.
Ya ves, cariño mío
ya ves, así la cosa va mal. (Repite)
Va mal, va mal
te digo que va mal.
No me hiciste caso, nena y va mal.
Va mal, va mal
yo te digo que va mal.
No me hiciste caso, nena y va mal.
Va mal, mal!
 
"Olvidate (ya ves)" - Los Piojos
 

viernes, 10 de diciembre de 2010

Si, es verdad que a veces me emociono mucho y escribo cada dos días (como en este caso), pero es que de verdad que últimamente me está gustando escribir y mucho. De todos modos siento que debo comenzar a dejar de hablar de cosas o situaciones “reales” – por así decirlo – de la vida, o quizás no, lo que pasa es que son situaciones que muchas veces me tocan vivir o que les ocurren a los demás y yo analizo. Creo que tengo una mente inquieta, la cual siempre se busca algo en que pensar.
Escribir es una ocupación en la que cada cual manotea lo que puede. Parece que todos nacemos equipados con un filtro en la base del cerebro, y todos los filtros son de distintas dimensiones y calibres. Es posible que lo que se atasca en mi filtro pase de largo por el de Uds. Y no se preocupen, es posible que lo que se atasca en el suyo pase de largo por el mío. Aparentemente todos tenemos la obligación innata de tamizar el sedimento que se atasca en nuestros respectivos filtros mentales, y por lo general lo que encontramos se transforma en algún tipo de actividad subsidiaria. Es posible que el contador también sea fotógrafo. Que el astrónomo coleccione monedas, etc. A menudo el sedimento depositado en el filtro mental, el material que se resiste a pasar de largo, se convierte en la obsesión particular de cada uno. Por acuerdo tácito, en la sociedad civilizada llamamos <<hobbies>> a nuestras obsesiones.
Como <<hobby>> es una palabra muy vulgar, también hemos adoptado el acuerdo tácito de llamar <<artes>> a nuestros hobbies profesionales.
Pintura. Escultura. Composición musical. Canto. Actuación dramática. Interpretación musical. Literatura. Sobre estos siete temas se han escrito suficientes libros como para llenar con sus cantidades una ciudad capital. Y en lo único en lo que al parecer nos ponemos de acuerdo respecto de ellos es en lo siguiente: quienes se dedican sinceramente a estas artes seguirían consagrándose a ellas aunque no les pagaran por sus esfuerzos.
Hoy en día mi <<arte>> es la música, no sé si algún llegaré a ser un profesional gracias a ella. Lo único que sé es que amo sentarme cada día a tocar la batería por un largo tiempo, sentado en ella, con unos palillos en una mesa o simplemente con mis dedos. Es algo que me llena de pasión.
Y más últimamente escribir es algo que me está gustando demasiado. Y mi filtro es esto: “La vida misma”; la que vivo a diario. Quizás más adelante comience a escribirles acerca de cuentos de hadas, o demonios embrujados, no lo sé. Pero ahora es lo que tengo para ofrecerles.
Saludos.

martes, 7 de diciembre de 2010

Un paso tras otro.

“No hace falta explayarse sobre lo que es obvio: la vida está poblada de horrores pequeños y grandes, pero como los pequeños son los que entendemos, son también los que nos sacuden con toda la fuerza de la mortalidad”. Stephen King.
Es decir, ¿A cuántos de nosotros nos preocupa la idea de que hoy a la mañana salimos de nuestra casa y no sabemos si regresaremos por la noche? El miedo es la emoción que nos ciega. ¿A cuántas cosas tememos? Tenemos miedo de apagar la  luz con las manos húmedas. Tenemos miedo de lo que nos dirá el médico cuando haya terminado de examinarnos. Tenemos miedo de abrir la heladera con los pies descalzos. Nos asustamos cuando el avión se convulsiona bruscamente en pleno vuelo. Cuando ese amor ha prometido llegar a casa a las once y ya son las doce y cuarto, nos sentamos y fingimos mirar el resumen de las noticias y miramos de vez en cuando el celular silencioso y experimentamos la emoción que nos ciega, la emoción que reduce el proceso intelectual a una piltrafa.
Hoy venia caminando y tenia uno retorcijones de estomago realmente dolorosos, pero me decía a mi mismo: “Dale, no te sientes que cada paso que haces es un paso más que estás cerca de casa”. Y a su vez me puse a pensar – siguiendo ese razonamiento lógico – que cada paso que doy es un paso que estoy más alejado de mi punto de origen y, a su vez, un paso más que estoy cerca de mi destino. Pero también, cada paso que doy es un paso más que estoy más viejo y un paso menos joven; cada paso que doy estoy cada vez más cerca de mi muerte y un paso más alejado de estar vivo. Alguna vez se hicieron la pregunta: “¿Cuándo es que voy a morir?”. Seguramente aunque sea una vez en su vida se han hecho esa pregunta. Y es que simplemente uno nunca sabe. Quizás hagas dos pasos más y mueras, quizás todavía tengas muchas carreras que correr, por ende muchos pasos por dar.
Ahora bien, ¿A que le tienen más miedo?; ¿A la muerte?; ¿Al dolor que puedan llegar a sufrir en el corto o largo camino hacia ella?... Porque en definitiva, en cualquier momento podemos salir a la calle y ser interceptados por un delincuente que nos apoya su frio revolver en nuestra cabeza exclamando por dinero. ¿Cuál sería la sensación en ese momento? Sin duda dolor no es, ¿Miedo probablemente? ¿De qué? De que nos maten seguramente. Pero si el delincuente jala del gatillo lo que menos sentiríamos es dolor. Por el contrario, si estamos postrados en la cama de un hospital esperando por nuestra muerte, sin duda la sensación que prevalecería es el dolor, ya que la muerte es un final anticipado de ésta.
“El miedo es la emoción que nos ciega”. Por ejemplo, podemos observar una interesante analogía entre el sexo y el miedo. A medida que adquirimos la capacidad de entablar relaciones sexuales, se aviva nuestro interés por dichas relaciones. Ese interés, si no se pervierte, se encamina naturalmente hacia la copulación y la perpetuación de la especie. A medida que tomamos conciencia de nuestra muerte inevitable, descubrimos la emoción llamada miedo. Y pienso que, así como la copulación tiende a la auto conservación, todo temor tiende a la comprensión del desenlace final.
Un paso tras otro la vida es cada vez más corta y estamos cada vez más cerca del desenlace final. ¿Vas a seguir viviendo con miedo?
Saludos.

domingo, 5 de diciembre de 2010

12 horas después.

Es una locura, y todavia no lo puedo creer. Seguramente hayan pasado por esas situaciones en las que están completamente convencidos de que lo que están viviendo en ese momento es eso, es esa realidad, pero al poco tiempo se dan cuenta de que eso no era asi. Como ejemplo de la situación me tienen a mi en mi entrada "Nube Pasajera", cuando me habia despertado a las 7 totalmente convecido de que eran las 8, pero lo que habia pasado era que mi celular estaba mal configurado. Al poco tiempo me di cuenta porque todos los relojes de mi casa decian: 7am.
Yo suelo tener varias de estas situaciones, diria... al mes. Y casualmente todas tienen un punto de conexión que es el sueño. Yo soy un tipo que disfruta mucho dormir, en gran parte porque me paso todo el día llendo y viniendo de aqui para allá, entre el trabajo, ensayos, entrenamiento, amigos, estudio, quehaceres, etc. Generalmente hago todo esto en 19hs, y solamente las otras 5 las uso para dormir. Pero no solo uso a estas horas con el simple proposito de descansar, las uso tambien para soñar. "No duermas para descansar, duerme para soñar, porque los sueños estan para cumplirse". Solo en mis sueños puedo manejar un auto F1, solo en mis sueños puedo volar sin ser piloto, solo en mis sueños puedo estar con mi amor sin ser su amor.
En fin, una vez me pasó que me habia pasado de mi "Límite de tiempo" la noche anterior (Y lo pongo entre comillas porque yo me he creado una especie de franja horaria en la cual circulo durante todo el día, de ahi las 19hs. Y mi limite de tiempo son las 23hs.). Bueno, esa noche me pasé hasta más o menos las 2 de la mañana, al día siguiente o, mejor dicho el mismo día me tenia que despertar a las 4, porque entraba a trabajar. Y lo peor es que ese día, el anterior, habia ensayado, jugado al basquet, trabajado y demás, por lo que estaba exhausto. Bueno, ese día me desperté a las 4 am, y según me contó mi viejo, estuve diciendo pelotudecez por casi media hora. Y como que yo no me acordaba. Lo que paso es que si bien me desperté a las 4, mi cabeza no lo hizo hasta las 4.45, como que segui soñando todo ese tiempo. Y eso que me bañé y desayuné, fue terrible. Y no me acordé de la situación sino como hasta las 9 de la mañana en el laburo cuando cai que a todo eso no lo habia soñado sino que lo habia vivido. "Es una locura y todavia no lo puedo creer".
¿Le hacemos un poco de alusión al titulo y me meto en tema?. Ayer me desperté a las 5.30am para ir a trabajar, trabajé, cuando volví me puse a desarmar la bateria porque a la noche tocaba, la subi al auto; me fui a lo de Ceba a llevarles a los chicos las opciones para la tapa del demo que ibamos a entregar a la noche pero antes pare a imprimirlas (al final quedaron las 2, jaja); fui a fotocopiarlas, las corte y pegué en los sobres; despues fuimos al lugar donde tocabamos; a bajar todo del auto y comenzar a armar el escenario; le llevo el auto a mi madre porque a la noche queria ir a verme, asi que a la vuelta en colectivo, pero no sin antes recorrer unos 10 cajeros vacios de dinero; llego, tocamos una hora y media y después "the after show", despues de ver a la otra banda nos fuimos a '3er. Tiempo', a 15 cdras. de casa, a beber y jugar unos pooles. Cuando la noche terminó, me vine caminando a casa, porque no habia salido con el auto y los remos estaban con demora de 30 mins. asi que caminando esas 15 cdras. de vuelta llegué a las 5.30am (si volvemos al 1er. renglón y sacan cuentas les da 24 fucking horas despierto!!! (Lo he hecho antes, pero no muchas veces con tanta carga de acciones en el trayecto).
En fin, me desperté con un mambo en la cabeza que ni se imaginan y no de resaca, o no tanto, jaja, sino de la sensación de no haber dormido nada y todavia estar cansado. Digo: "bueno, me despierto a tomar algo para mojar los labios, un pis y a la cama de vuelta". Cuando miro el reloj ¿¿¿¡¡¡QUÉ!!!???, si señores, eran las 17.45 y "12 horas después" yo me habia despertado con la sensación y totalmente convencido de que eran las 11 de la matina. Nunca en mi vida dormi tanto!, se los juro, pero siempre hay una primera vez para todo, jaja.
Saludos.